28. Por ti, por mí, por todos.(Puedes escucharlo en Anchor, Spotify, Googlepodcasts. Busca Arropando estrellas)

Hoy es el cumpleaños de mi hermana y no estaré cerca para abrazarla.
Este último año y medio ha cambiado nuestra forma de mirar el mundo, o por lo menos la mía. Ha pasado rápido, o quizás haya pasado demasiado lento, no sabría decirte. La percepción que todos teníamos del tiempo ha cambiado, es como si se hubiese detenido, o como si esa parte no vivida normalmente lo hubiese hecho desaparecer. Estamos agotados, yo estoy agotada, sonriendo y poniendo buena cara continuamente como si de eso dependiera la salvación del universo, pero sintiendo que todo está cambiando demasiado deprisa y que no puedo hacer nada por evitarlo. A veces tengo demasiado miedo y el miedo me paraliza, me detiene, me hace débil. ¿Cómo te afecta a ti? ¿Eres capaz de controlarlo? ¿Eres de esas personas capaces de fortalecerse cuando las cosas van mal?
Siéntate en tu lugar favorito, ponte cómodo, respira profundamente sintiendo cómo el aire a medida que entra en tu cuerpo lo llena de paz, de calma, y cuando sale se lleva con él los pensamientos negativos. Permíteme atraparte con mi voz. Seas bienvenido a Arropando estrellas, un podcast de Bosquina Monzón.
El jardín botánico de Sydney está a continuación de la Ópera, bordeando el mar, siempre está lleno de flores, independientemente de la época del año, y yo, que ya me conozco los momentos de floración, voy esperando la época mejor para fotografiar determinadas flores. Casi siempre es un remanso de paz en el que poder refugiarse y es uno de mis lugares favoritos para caminar. Encontrarse con un espacio natural de esas características en pleno centro de la ciudad es un privilegio que aprovecho siempre que puedo, por mucha gente que esté paseando o haciendo deporte, sigue transmitiendo paz. Es agradable compartir paseo con diferentes tipos de animales, algunos más difíciles de encontrar que otros. Las cacatúas blancas de cresta amarilla es muy fácil que se te acerquen para jugar aunque nunca hay que perderlas de vista. El pájaro del antifaz amarillo no es tan amigable, a veces consigo que me permita acercarme algo más pero suele cansarse pronto de los intrusos, las golondrinas siempre vienen a jugar dando vueltas alrededor de cualquiera que camine sobre la hierba y las kokaburras suelen dejar escuchar su carcajada para presentarse a continuación y cazar esos gusanos gordísimos que hasta hace muy poco sólo había visto en cuadros aborígenes.
Pasear por el jardín botánico siempre es agradable, escuchar el mar, poder contemplar y acariciar árboles que han sido acariciados por otras generaciones, respirar profundamente sintiendo que el aire que respiras lentamente forma parte de tu proceso de relajación, poder estar en contacto directo con la naturaleza sin tener que salir de la ciudad es, como ya dije, un privilegio, y en momentos como estos en los que sólo puedes salir de casa a parte del al supermercado y a la farmacia, a hacer deporte, me da la vida poder recorrerlo.
El hombre vive en sociedad, somos animales sociales por naturaleza y debe hacer lo posible por preservarla, por cuidarla y por cuidar unos de otros. Si no lo has hecho ya, te invito a que pienses en vacunarte, por ti, por mí, por todos. Para que esto funcione, para poder seguir con nuestras vidas, para poder volver a abrazar a los nuestros.
Hay muchas personas, al igual que yo, que llevan dos años sin poder ver a su familia, abuelos que aún no conocen a sus nietos, padres que no pueden ver a sus hijos, hijos que no pueden abrazar a sus padres. Amigos que pasan solos los trances duros que nos presenta la vida, personas que no han podido despedirse de los suyos, trabajos perdidos y un sin fin de cosas más. Si puedes, no lo dudes.
Ya no te robaré más tiempo por hoy, la semana que viene volveré a ser de nuevo esa voz que comparte un poco de su tiempo robándote un poco del tuyo y seguiremos, si quieres, arropando estrellas. Ahora, descansa.

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